Maternidad culpable
Es curioso como, sean cuales sean nuestras circunstancias y el contexto en el que nos movemos, las mamás tenemos muy interiorizado cierto sentimiento de culpa. Quizá no todas las madres, pero en el último año y especialmente con todo lo que está ocurriendo a nuestro alrededor, somos muchas las que nos sentimos sobrepasadas y culpables. Culpables por no llegar a todo, por dejar cosas a medias, por no alcanzar los estándares de maternidad perfecta que nos hemos autoimpuesto y que vemos como reclamo de likes continuamente en redes sociales. El teletrabajo nos ha puesto a prueba porque nos ha seguido tocando el papel de educadoras en casa, y el de cocineras, y el de monitoras de tiempo libre. Y si no hemos estado trabajando hemos sentido que no llenábamos las horas con los suficientes juegos, que no sabíamos qué más hacer para entretener a los peques, que no existían ya más platos exquisitos y sanos que cocinar y que ya hacía quince días que no conseguíamos leer ese último capítulo del lib...